viernes, 28 de noviembre de 2014
Una antigua narración sufí cuenta la historia de un tigre que vivía entre las ovejas, pensando que era una de ellas. Todo ocurrió cuando su madre tigresa se puso de parto, justo después de atacar un rebaño de ovejas, y comerse una de ellas. Una vez saciada, las demás ovejas se fueron acercando, pues los depredadores no son peligrosos cuando se acaban de alimentar. En ese momento, por el esfuerzo de la caza, tuvo al cachorro, con la desgracia que murió. Y el tigrecito creció y se crió pensando que era una más de esas ovejas. Al cabo de un tiempo, un tigre adulto que pasaba por la zona lo vió desde lejos, y horrorizado por la humillación que suponía ese espectáculo para la raza de los tigres, se lanzó furioso sobre el rebaño, agarró al tigre, ya joven, y le obligó a mirarse en la superficie del lago. Luego mató a una de las ovejas y le puso un gran pedazo de carne entre las fauces; al joven tigre primero le pareció tremendo esa especie de acto caníbal que debía perpetrar pero, pasados unos segundos, se dió cuanta de que la carne de la oveja… sabía mucho mejor que la hierba que había comido hasta entonces. En ese momento, el joven tigre soltó un gran rugido, y las ovejas entendieron que su hermano rayado había cambiado, porque había comprendido lo que realmente era: un tigre y no una oveja.SIGUE⤵⤵⤵⤵⤵⤵
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